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miércoles, 3 de enero de 2024

Una Carta a los Reyes

A Paulita,

para que siempre crea en los Reyes...



Jaime se acercó decidido a la caseta que habían colocado en la plaza de un gran pueblo cercano al suyo. Allí, se encontraban jóvenes de la comunidad vestidos de elfos que la noche anterior al día de reyes

lunes, 10 de julio de 2023

Los libros desvelados


Los Libros desvelados

La plaza respiraba a la tenue luz de un farol que parecía recostarse adormecido sobre una banca solitaria que tenía una pata rota.

Bajo la pata se encontraba una pequeña torre de libros y revistas ingeniosamente utilizada como soporte para socorrer la invalía de tan triste asiento del parque. En él, depositados en el olvido, tres libros apilados en desorden movían sus páginas al viento, como si de una conversación se tratara.

Seguro que, si acercábamos nuestros oídos, podríamos entender el circunloquio que cada uno tendría, en relación a su situación actual.

¡Pues como te puedes dar cuenta, nos han dejado olvidados en este recodo del mundo donde ya nadie se interesa por nosotros! Dijo un muy manoseado libro de filosofía que debió haber visto mejores días en su época de impresión.

Obviamente mi querido amigo, el interés por lo verdaderamente valioso, ha dejado de tener importancia para quienes en principio nos acariciaban deseando el absoluto saber. Dijo entristecido "Poesía de amor".

Y qué decir de nosotros, ¡los que hemos avanzado en la historia de la humanidad enseñándoles la construcción de sus hogares, puentes, pirámides y edificios que llegan a tocar en infinito al cielo! Agregó un orgulloso y enfadado "Matemáticas Aplicadas a las Ciencias"...

Una brisa fuerte removió las hojas de aquellos personajes llevando sus páginas casi hasta el epílogo y arrastrando algunas hojas secas que terminaron ocultando la portada de una revista de modas que de ipso facto reclamó indignada aquel atropello.

 ¡No basta que me encuentre aprisionada entre estas sudorosas y malolientes revistas de deporte, sino también sufrir el escarnio de esta porquería de hojas secas que vienen a ensuciar mi fabulosa portada! Farfulló mirando con molestia a los libros que se encontraban en el asiento del banco, y remató. ¡Qué dirían mis amigas de Vogue o mi Editor y publicista si me viera en estas fachas!

Creo que no dirían nada, ya ni tan siquiera nos miran. Yo estoy debajo de todos Ustedes, ¡cuerda de aprovechadores mercantilistas! Dijo un bastante despaginado libro de Economía.

¡Oh! Mi querido Atlas de las ciencias económicas, llevas el peso que de alguna manera tú mismo has provocado. Le espetó "Filosofía" y como diría mi querido Immanuel, "el todo es más que la suma de sus partes" y creo que tú te llevas mucho de eso.

¡Más de lo mismo, más de lo mismo! Dijo Sport ilustrado. ¡Entrenen formen sus cuerpos, levanten el lomo y hagan brillar sus portadas desde el índice hasta la última página de publicidad y no pierdan el tiempo en tanta charla innecesaria!

¡Tu sigue pujando que es para lo que sirven esos músculos! Grito desde la esquina contraria del banco una muy reluciente "Forbes" olvidada allí hacia poco tiempo por algún desprendido transeúnte.

En todo caso, a todos por igual nos han lanzado a la hoguera del olvido, sin importar el destrozo que hacen de su propia civilización. Dijo un deprimido "Manual de Deontología" que se encontraba arrimado al costado de las revistas.

¡Habla alto que no te escucho! Grito con gran esfuerzo "Ética” aprisionada entre las ramas de un árbol que se encontraban bajo el Banco. Morimos en el placer de la vida que nos toca, sin darnos cuenta que nuestra importancia estriba en lo que damos, cómo lo damos y que tanto provecho se obtiene de ello, sin embargo, si desconozco la verdad sobre mí mismo no puedo esperar que mis acciones respecto al mundo que me rodea sean de gran ayuda.

Filosofía continuó. ¡En efecto mi querida Ética! Deduzco que lo que quieres decir es "Conócete a ti mismo y conocerás al mundo".

En cierta forma sí. Respondió Ética. No obstante, los individuos, incluyéndonos, debemos abogar por entender cómo queremos ser, o vivir con nosotros mismos de cara a los demás.

Eso tiene relación con la moralidad. Respondió el libro de política, tratando de salir de debajo del grupo de libros que servían de pata al banco...

Lo que hoy es tan solo un simple nombre femenino que se ha perdido entre las sombras de la deslealtad, indignidad, desapego, la ausencia de ley y la falta de fe... En pocas palabras una doble fachada según sean los intereses...

Gracias Sr. Diccionario Dijo Historia Universal. Usted es un gran académico.

Demasiado enumerativo para mi gusto exclamó Política. Bajo las miradas inquisitiva de Filosofía y de Ética.

La repetición de los hechos a través del tiempo es una declaración ignominiosa de una verdad; El hombre no ha entendido lo que le hemos contado en nuestras páginas y siguen cometiendo los mismos estúpidos errores a lo largo del tiempo.

¡Si! ¡Pero aún queda la vía de la redención, del perdón! Argumentó Teología. Si, sí. Dijo filosofía en un poco pretendido sentido del humor.

Así, iba pasando el tiempo, entre discusiones y críticas, cuando de golpe todo quedó a oscuras y una voz desde las alturas se escuchó decir. 

¡Basta de chácharas interminables y déjenme dormir! El problema esencial estimados sabios es que el hombre por más que ustedes deseen su perfección, no la logrará hasta entender su grandiosa sabiduría llevada a la práctica, del resto todo serán meras palabras que abonarán el egoísmo, las diferencias y la egolatría. Así que por favor por lo que queda de esta noche quédense en silencio.

El farol se estiró largamente en un largo bostezo, apagó su luz y se encorvó nuevamente para seguir durmiendo.

 

Elio Montiel