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domingo, 1 de octubre de 2017

La Principal Responsabilidad

A Armando D

Conversé con una amigo que se  encontraba en un estado de profunda tristeza ya que en días recientes habían robado su casa, sin daños directos a su vida, pero si a su propiedad y a su ánimo y sentido de esperanza.
Se lamentaba de su situación de salud y de no haber podido hacer nada; llegando a manifestar la idea de “terminar con todo”.
Existen situaciones por las que atravesamos que sin duda alguna nos hacen repensar las razones en las que hemos fundado las bases para justificar, por así decirlo, nuestra existencia, fundamentos tales como familia, hijos, trabajos y obligaciones, deseos o simple riqueza material; factores comunes en la percepción muchas veces infundada del por qué estamos en este “mundo manifiesto”. 
Esos factores inhiben de alguna manera la incertidumbre natural del día a día y por esa razón hacemos de nuestra particular concepto de seguridad el eje central de nuestra autoconfianza, olvidando que nada es inamovible. Por el contrario la transitoriedad de todos los fenómenos es la realidad de la existencia. Nada es permanente.
Hemos construido puentes, porque hemos encontrado en nuestro camino, abismos que en su momento consideramos insalvables, y atravesado mares deseosos de romper los límites de nuestro día a día y hemos fortalecido nuestras debilidades a cada paso, pero más allá de los puentes, las aventuras y victorias, los logros de la ciencia y la tecnología; hemos aprendido a sabernos fuertes y capaces de levantarnos por encima de las dificultades y encontrar horizontes de esperanza a través de la niebla de la duda para reposar nuestras cabezas tranquilos de vez en tanto. Sin embargo, la dinámica de la vida nos seguirá presentando nuevos retos y dificultades que nos pondrán en el camino de superarnos aún a pesar de nosotros mismos, quienes a veces hacemos lo indecible por obstaculizarnos, sin reconocer nuestros miedos.
La principal responsabilidad es la de cuidar nuestra vida como objetivo y misión, seguir construyendo
puentes, atravesar mares unas veces tranquilos, tormentosos otras, pero siempre sabiendo la línea del horizonte que hemos hecho nuestra meta…
***
Mas tarde en la noche le escribí un mensaje a mi amigo donde le decía de mi preocupación por esa idea desesperanzada en su cabeza y le dije además “Tienes que encontrar fortaleza en todo lo que logras, llena tu vida de pequeñas o grandes victorias, al final lo que importa es cuan bien te sientes contigo mismo. No te puedes dejar Vencer. El miedo puede ser a veces tu peor enemigo, pero también lo que te ayuda a levantarte y seguir adelante…


Elio Montiel

Que descansen

 Píldoras para dormir conmigo mismo.

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